Preparados Herbales

A través de los años hemos creado nuevas formas para incorporar los beneficios de las hierbas al organismo. En su etapa primitiva la forma más simple era la masticación, hoy en día contamos con información que nos permite elaborar un preparado adecuado para cada caso. Podemos agruparlos en dos grandes categorías: Uso interno y Uso externo.

 

Preparados de Uso interno

Se administran por vía oral, y son absorbidos por el torrente sanguíneo. Se integran a nuestras células y pasan a formar parte de ellas, colaborando con el proceso de sanación.

 

* Jugo de plantas frescas: se realiza con la hierba recolectada en el momento, puede ingerirse o ser aplicado externamente. Luego de  cosechar, se  seleccionan las mejores plantas y se lavan, para ser machacadas en un mortero. El resultado será una pasta acuosa, ésta se debe colocar dentro de una bolsa de tela (tipo muselina) y se estruja hasta obtener la mayor cantidad de líquido posible. Otra opción es procesar o licuar la hierba, luego se cuela de la misma forma.

 

* Maceraciones frías: Es apropiada para las plantas más frágiles, que podrían perder sus componentes activos si son expuestas al calor. Se vierten 500 ml. de agua fría en 25 grs. de hierba cortada en pedacitos pequeños, y se deja reposar toda la noche. Se cuela y se utiliza de la misma forma que una infusión. Se debe usar inmediatamente, pues se conserva por poco tiempo.

 

* Infusiones: Es la manera más simple de aprovechar las partes blandas de la planta, las más delicadas, especialmente hojas y flores. Se prepara como el té, usando una hierba o combinación de ellas y puede beberse caliente o fría. Pasos a seguir para su preparación:

 

  1. Colocar una pequeña olla con agua en el fuego y calentar hasta unos instantes antes de que empiece el hervor. Apagar el fuego.
  2. Agregar la hierba al agua y tapar. El valor medicinal de muchas hierbas se encuentra principalmente en sus aceites volátiles, que se evaporan en el aire si no se las tapa. Dejar reposar 5-10 minutos.
  3. Colar, servir y endulzar a gusto con miel o azúcar de caña (mascavo). Si ha quedado infusión que pensemos utilizar más tarde, se debe conservar en heladera o en un lugar fresco, en una jarra con tapa. Puede utilizarse hasta 24 horas después, pasado ese tiempo ya habrá perdido sus propiedades.

 

  • Dosis general: 1 cdta. (2-3 grs.) de hierba seca o 2 cdtas. (4-6 grs.) de hierba fresca (o mezcla de hierbas) por taza de agua. Tomar 2-3 tazas al día (500 ml.).    

 

* Decocciones: Para extraer los principios activos de las raíces, cortezas, ramitas, semillas y frutos hace falta un tratamiento más enérgico que para las hojas y flores. Una decocción consiste en:

 

  1. Cortar o romper la hierba en pequeños trozos y colocarla en una olla con agua.  
  2. Poner a hervir, y cocinar a fuego lento durante 20-30 minutos, hasta que el líquido se reduzca aproximadamente un tercio.
  3. Colar y endulzar a gusto con miel o azúcar de caña (mascavo). Conservar en una jarra con tapa, en la heladera o en un lugar fresco. Se puede guardar hasta 48 hs.

 

En caso de querer incluir partes blandas de una planta en una decocción, lo haremos una vez que apagamos el fuego y comienza a enfriarse. En ese caso, se debe tapar la preparación una vez colocadas todas las hierbas dentro.

  • Dosis general: 20 grs. de hierba seca o 40 grs. de hierba fresca (o mezcla de hierbas) para 750 ml. de agua fría, que se reduce a 500 ml. después de hervida. Tomar 2-3 tazas al día (500 ml.).

 

* Jarabes: La miel y el azúcar sin refinar son buenos conservantes y se combinan con infusiones o decocciones para hacer jarabes. La infusión o decocción para hacer jarabe se hierve a fuego lento prolongado para optimizar su acción medicinal: las infusiones durante 15 minutos y las decocciones durante 30. Son el vehículo perfecto para brebajes para la tos, a la vez que alivian el dolor de garganta. Son ideales para niñxs, ya que pueden encubrir el fuerte sabor de algunas hierbas. Siempre mayores de 2 años, y hasta los 12 se debe tener especial cuidado.

 

  1. Verter la infusión o decocción en una olla y agregar miel o azúcar.
  2. Calentar a fuego lento revolviendo constantemente hasta que la miel o el azúcar se haya disuelto. Dejar enfriar.  
  3. Almacenar el jarabe frío en frascos de vidrio esterilizados. Colocar unas gotas de alcohol en la superficie para evitar que se formen hongos. Tapar los frascos con corcho, ya que los jarabes tienden a fermentar y pueden reventar las botellas con tapa de rosca.  Guardarlo en un lugar fresco y oscuro, se conserva hasta 6 meses.
  • Concentración para la infusión o decocción: 50 grs. de planta seca o 100 grs. de planta fresca en 500 ml. de agua. Se tapa y deja reposar 2 horas.

Dosis general: 500 ml. de infusión o decocción en 500 grs. de miel o azúcar sin refinar. Tomar 1-2 cucharaditas, 3 veces al día.

 

* Tinturas Madre: Ver nota. “¿Cómo hacer una Tintura Madre?”

Parte de la información de esta sección está basada en la clasificación de Preparados Herbolarios del libro “Germinación del Camino” de Adriana Marcus.

 

Preparados de Uso externo

Se trata de preparados que se aplican directamente sobre la piel o las mucosas. Para lesiones secas es conveniente aplicar un preparado oleoso, como un aceite o crema. Para lesiones supurantes, son preferibles los preparados acuosos, que serán absorbidos con mayor rapidez. Es importante no colocar preparados sobre heridas muy profundas o abiertas.   

 

* Jugos de planta fresca: para lavar heridas por ejemplo podemos aplicar un jugo antiséptico y cicatrizante. La metodología se describe más arriba, en los preparados de uso interno.

 

* Cataplasma/Emplasto: Es una mezcla de hierbas frescas, secas o en polvo que se aplica en la zona afectada. Se usan para aliviar dolores (musculares, golpes, torceduras, etc.) y drenar lesiones cutáneas infectadas (heridas, úlceras, forúnculos, etc). La hierba fresca se machaca hasta formar una pasta y se coloca sobre la piel, cubriendola con un paño limpio y se sujeta para que quede fija. Si la planta está seca o en polvo, se hidrata con un poco de agua hirviendo y se machaca hasta formar una pasta. Se aplica cuando está tibia o fría.  

 

* Baños y Lociones (lavajes): Para hacer un baño herbal agregar 500 ml. de infusión colada o 10 gotas de aceite esencial al agua de baño. Para aplicar directamente sobre la piel, por ejemplo para desinfectar una herida, hacer una infusión, colar y bañar la zona afectada. Para afecciones del sistema sexual y urinario pueden realizarse también baños de asiento.

 

* Compresas: Pueden ser muy efectivas para el alivio de hinchazones, moretones y dolores, en estos casos se aplica en caliente. También calman los dolores de cabeza y reducen la fiebre, para ello debe estar fría. Se trata de aplicar una gasa o paño limpio embebido con infusión o decocción de la planta en la zona afectada. Para lograr su máximo efecto, tanto las compresas frías como las calientes, deben humedecerse frecuentemente y volver a aplicar. Si la compresa va a ser aplicada sobre una herida en proceso de sanación, se debe frotar un poco de aceite antes de colocarla, y así evitar que se pegue. Para tratar dolor e hinchazones, se puede cubrir la compresa con film plástico o un tejido de lana y dejarla actuar una a dos horas. Si es necesario se vuelve a aplicar. Hay que tener especial cuidado con las plantas fotosensibilizantes, es decir las que pueden dejar la piel expuesta a quemaduras cuando le da el sol directo. (Algunas plantas con efectos fotosensibilizantes: Manzanilla, Hiperycum, Ruda, etc).

 

  • Cantidad estándar: 500 ml. de infusión o decocción (o 25 ml. de Tintura Madre diluida en 500 ml. de agua). Se conserva un día en heladera, en botellas con tapa. Utilizar según sea necesario, preparar una nueva compresa cuando se enfríe (si es caliente) o cuando se seque (si es fría).

 

* Vapores: Remedio tradicional para aclarar las vías respiratorias. La inhalación de vapores de hierbas alivia el catarro y la sinusitis, la alergia al polen y el asma bronquial. La combinación de vapor e ingredientes antisépticos beneficia todo el aparato respiratorio.

 

  • Hay dos opciones: verter en un bol 1 Lt. de agua hirviendo con 5-10 gotas de aceite esencial y revolver. O hacer una infusión de 25 grs. de hierba seca en 1 Lt. de agua, dejar reposar durante 15 minutos y verterla en el bol. Cubrir la cabeza y el bol con una toalla, cerrar los ojos e inhalar el vapor durante 10 minutos o hasta que el agua se enfríe. Permanecer al menos 15 minutos en un ambiente de temperatura templada.

 

* Gárgaras y Enjuagues bucales: Generalmente contienen hierbas astringentes que constriñen las membranas mucosas de la boca y la garganta. Son muy buenas para el dolor de garganta, úlceras bucales, aftas, encías inflamadas, etc.

  • Hacer una infusión dejándola reposar 15-20 minutos para aumentar su astringencia. Colar y hacer gárgaras o enjuagar la boca con una taza llena.  Alternativamente se puede utilizar una decocción o diluir 5 ml. de Tintura Madre en 100 ml. de agua caliente y usar de la misma forma. Se puede repetir tantas veces como sea necesario.

 

* Oleatos: Ver Nota “¿Cómo hacer un Aceite Corporal?”

 

* Crema Natural: Ver Nota “¿Cómo hacer una Crema Natural?”

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