¿Cómo hacer un Aceite Corporal?

Este preparado permite conservar la propiedad de la planta durante un año, son poderosos e inocuos. Puede ser utilizado en niños desde el nacimiento (la planta y el aceite de base elegidos deben ser aptos para quien reciba la medicina, por ejemplo: las flores de Caléndula y Lavanda son suaves y muy beneficiosas para los más pequeños).

Durante este procedimiento las propiedades de las hierbas seleccionadas pasarán al aceite. Esto se consigue a través del estacionamiento de las plantas, durante tiempos y en condiciones determinadas, en el aceite base. Es un proceso realmente muy lindo porque se puede ir siguiendo la transformación del aceite, contemplando su cambio en el color, que va oscureciendo suavemente, su textura, que va densificando, y percibir cómo día a día se intensifica su aroma.

Hay dos métodos de maceración bastante simples, uno se realiza a fuego lento y el otro con el calor del sol. Dependerá de la estación que estemos transitando la elección del método a seguir.

 

* Proceso de maceración solar: Durante la primavera y el verano. Seleccionamos las mejores plantas de la cosecha, que pueden estar frescas o secas, y las introducimos en un frasco de vidrio transparente y de boca ancha, completamos aproximadamente dos tercios de su capacidad. Luego comenzamos a echar poco a poco el aceite elegido, manteniendo un par de centímetros  de aire hasta el borde. Cubrimos la boca del frasco con una tela porosa, que puede ser tul, arpillera, o similar. La idea es que penetre el  aire y evitar que ingrese el polvo, o cualquier impureza que esté en el ambiente. Atamos la tela al cuello del frasco con una cuerda fina, y lo etiquetamos, detallando la hierba y la fecha. También puede agregarse información sobre la fase lunar que estemos transitando, alguna palabra o intención particular.

Lo colocamos en algún sitio donde le dé el sol directamente la mayor cantidad de horas posible. Si estamos en un clima seco, puede dejarse de día y de noche para que la energía de la luna también quede impregnada en él. Si estamos en un ambiente húmedo debemos resguardar bajo techo los aceites al atardecer y colocarlos al día siguiente, luego del amanecer, para evitar que penetre el rocío. El agua acorta mucho los tiempos de conservación de cualquier preparado natural.

El tiempo de maceración mínimo es de 14 días, y hasta 2 meses aproximadamente, cuidando mucho las condiciones diarias a las que los aceites están expuestos.  Debe agitarse suavemente el frasco todos los días para dinamizar el preparado.

Una vez pasado el tiempo se cuela y se conserva en frascos de color ámbar, etiquetados. El mejor lugar para su conservación es uno bien fresco y oscuro. Debe destaparse lo menos posible.

 

* Proceso de maceración a fuego lento:  Esta opción es muy sencilla, rápida y práctica, y nos sirve para las estaciones menos calurosas. Colocamos una olla con agua a fuego mínimo y dentro de ésta colocamos un recipiente a baño maría. El agua entrará levemente en contacto con la base del recipiente superior, esto nos permite mantener la temperatura por debajo de los 40 grados para conservar las propiedades. Las hierbas van dentro del recipiente superior, junto con el aceite que debe sobrepasarlas por unos centímetros.

Cada tanto iremos revolviendo con una cuchara de madera o cerámica, hasta que se cumplan 4 horas de maceración.  Se cuela con una tela porosa y se reserva en un frasco de vidrio color ámbar, etiquetado.